El balonmano es un deporte muy exigente desde el punto de vista físico. Durante un partido se producen constantes sprints, cambios de dirección, saltos, contactos y acciones explosivas que requieren un alto nivel de preparación física.
Para rendir al máximo nivel no basta con entrenar solo la técnica o la táctica. Es fundamental trabajar de forma específica la resistencia y la velocidad, ya que ambas capacidades influyen directamente en el rendimiento durante los entrenamientos y los partidos.
La velocidad permite reaccionar más rápido, llegar antes a los balones divididos y ser más eficaz en acciones ofensivas y defensivas. Por su parte, la resistencia ayuda a mantener un alto nivel de intensidad durante todo el partido, evitando la fatiga en los minutos finales, donde muchas veces se deciden los encuentros.
Un entrenamiento equilibrado debe combinar trabajos aeróbicos con ejercicios de alta intensidad, siempre adaptados al ritmo real del balonmano. Además, una buena preparación física contribuye a reducir el riesgo de lesiones, ya que el cuerpo está mejor preparado para soportar las cargas del juego.
Ejemplo de rutina básica para mejorar resistencia y velocidad en balonmano
Esta rutina está pensada para jugadores de nivel principiante o medio, y puede realizarse 2 o 3 veces por semana.
🔹 Calentamiento (10–15 minutos)
- Carrera suave alrededor de la pista (5 minutos)
- Movilidad articular (tobillos, rodillas, caderas, hombros)
- Ejercicios dinámicos: skipping, talones al glúteo, saltos suaves
🔹 Parte principal
1. Trabajo de velocidad (15 minutos)
- Sprints de 20 metros (6–8 repeticiones)
- Cambios de dirección con conos (zig-zag)
- Salidas rápidas desde posición defensiva
👉 Descanso corto entre repeticiones (20–30 segundos).
2. Trabajo de resistencia específica (15–20 minutos)
- Series de carrera a ritmo medio-alto (3 x 4 minutos)
- Ejercicios combinados: sprint + lanzamiento + repliegue
- Juegos reducidos a alta intensidad
👉 Descanso de 1–2 minutos entre series.
🔹 Vuelta a la calma (5–10 minutos)
- Carrera suave
- Estiramientos de piernas y zona lumbar
Conclusión
La resistencia y la velocidad son capacidades clave para competir con garantías en balonmano. Trabajarlas de forma específica y adaptada al ritmo del juego permite mejorar el rendimiento, mantener la intensidad durante todo el partido y reducir el riesgo de lesiones.
Un jugador bien preparado físicamente no solo rinde más, sino que también toma mejores decisiones dentro de la pista.


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